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  • Patty Calle

El calvario del niño que cantó ‘Mi Burrito Sabanero’ tras más de 40 años de vivir en la miseria

“Con mi burrito sabanero voy camino de Belén”. Una frase que se repite y se queda pegada en la boca y el alma cada Navidad desde hace casi 50 años. Se trata de la canción navideña más difundida en el mundo de habla hispana.





La dulce voz del niño que interpreta ‘Mi Burrito Sabanero’ hace juego con una impecable letra, para hacer de este tema uno de los más queridos y recordados, incluso en países donde no se habla el español


Se trata de un aguinaldo venezolano del compositor Hugo Blanco y que se estrenó en la temporada navideña de 1972. Primero la grabó cantautor y musico Simón Díaz y luego lo interpretó el grupo infantil ‘La Rondallita’ en noviembre de 1976 con la voz solista del niño Ricardo Cuenci.





Pocos conocieron al solista de la dulce voz, pero muchos se preguntan ¿qué sería de la vida de ese niño? ¿cómo será en la actualidad? ¿está vivo?


A principios de diciembre de este año, el músico César Muñoz entrevistó a Ricardo Cuenci en su canal de YouTube ‘Cata Musical’. En ese espacio Cuenci reconoció que jamás le pagaron ni obtuvo beneficios económicos por ser el intérprete del tema.


Aunque fue un dialogo muy breve, dos días después El Periódico de España logró comunicarse con Ricardo y obtuvo más detalles sobre la vida de necesidades que le tocó a este cantante infantil.





Qué pasó con el niño que canta ‘Mi Burrito Sabanero’

“Mi vida ha sido demasiado complicada. Somos muy humildes. Lo que ganamos es para comer. No recibí ni un bolívar partido por la mitad. Aunque lo he pasado mal, intento agarrar los obstáculos con humor. De lo contrario, sería muy doloroso. Me he sentido estafado, defraudado y engañado”, contó Cuenci.


El medio español reveló que les fue muy difícil comunicarse con él, ya que no dispone de teléfono móvil. Vive en Caracas, Venezuela, con su hermana. “Es difícil no recordar. Cada vez que suena la canción, lloro. No por lo que nunca gané, sino por la felicidad que produce”, explicó.


Cuando Ricardo grabó “Mi Burrito sabanero’ tenía ocho años, ahora es un hombre de 56 y reconoce que jamás pensó pasar por todo lo que le deparó la vida. Luego de que el aguinaldo se popularizó en Venezuela, desde Puerto Rico invitaron a ‘La Rondallita’ a una gira, que luego se transformó en diversidad de viajes y presentaciones.





El representante legal de los niños era Raúl Blanco y el Puerto Rico les sirvió de Manager Edgardo Díaz, el mismo que por años manejó al grupo Menudo.


Siguieron los viajes, las fotografías, los hoteles, las entrevistas y los fans. Pero más allá de esos destellos de fama, ni Ricardo ni sus compañeros cobraron nada. “Nunca nos hicieron un contrato. Creo que nos correspondían 430 dólares por presentación. Jamás recibimos nada”.


En su momento, Edgardo Díaz le propuso formar parte de Menudo, pero su padre se negó. “No sé cuáles fueron las razones. Él me dijo que le parecía correcto, pero que no quería separarse de mí porque era menor de edad”. Hasta ahí llegó el momento de fama de Cuenci.





La vida de miseria del niño que grabó ‘Mi Burrito Sabanero’

Al parecer, el niño quiso continuar con su carrera musical, pero su familia carecía de los medios económicos para apoyarlo. según reveló El Tiempo de Bogotá, un día antes de cumplir 18 años, lo atraparon robando en un almacén y fue a prisión. Estuvo tres meses en la cárcel hasta que un amigo pagó la fianza.


En la actualidad trabaja como carpintero, ebanista y laminador, pero eso no basta en un país como Venezuela. “Necesito producir. Ojalá alguien me pudiera ayudar para volver a subirme a una tarima. Yo aún canto. El burrito no estaba muerto, sino de parranda”.


Por ahora, el músico César Muñoz abrió una cuenta de crowdfunding que tiene por objetivo “brindarle la oportunidad de rehacer su vida, además de compensar económicamente las alegrías que por más de cuatro décadas nos ha brindado gracias a su legendaria interpretación”.


Con ese dinero, Cuenci también podrá materializar un sueño. “Quiero ayudar a los niños de las zonas rurales a través de la música. Me llena de orgullo que la gente ponga ‘Mi Burrito Sabanero’ y comparta momentos. Aún así, sé que puedo dar más. Tengo fe en lo que estoy haciendo”.






Fuente: El Universo

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