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  • apesantez7

Dime en qué alimento te refugias y te diré qué carencia afectiva tienes


Aunque no lo creas, el hambre emocional nos señala nuestros estados emocionales y carencias afectivas


¿Sabías que aprendemos a amar y a comer al mismo tiempo? Desde el establecimiento de la lactancia empezamos a construir ese vínculo que relaciona la ingesta alimenticia con los lazos interpersonales y que da como resultado dos cosas: el tipo de apego emocional que tienes y los refugios emocionales que construyes. Sigue leyendo, te comparto todo lo que nos contó la Psicóloga y Psicoanalista, Luciana Silvera Andrade, sobre el hambre emocional.


¿Por qué elegimos cierto tipo de alimentos como refugio emocional?


“El hambre emocional nos señala nuestros estados emocionales y carencias afectivas, así que podemos aprender a leer estos síntomas para usarlo en nuestro favor para accionar y construir en el orígen de la cuestión”.


Si te refugias en lo salado: ¿Cómo te sientes en relación a los conceptos de incertidumbre, espera y proyección de sucesos que aún no se han presentado? Si algo de esto te resuena a la hora de refugiarte en alimentos salados, es probable que estés experimentando ansiedad y/o angustia.


Si te refugias en lo dulce: Es probable que tengas carencias afectivas a nivel de relaciones interpersonales y por ende, anheles dulzura, ternura, compañía y gestos amorosos.


Si te refugias en lo agridulce: Suele asociarse a la nostalgia reprimida y esto se ha explorado en varios estudios que se han realizado.


Si te refugias en lo picante: El picante suele asociarse a la búsqueda de intensidad, emoción y acción en la vida. Así que sobre esta línea, puede estar faltando algo de movimiento en tu vida. Esta interpretación aplica también para alimentos muy condimentados como son: la cúrcuma, el jengibre, los alimentos adobados, etc. También puede simbolizar represión de tristeza o bien, podría existir un tipo de articulación conceptual a nivel inconsciente en donde estés vinculando los conceptos de amor y dolor.


Si te refugias en lo crocante: Se asocia con manifestaciones de rabia reprimida. Cuando masticamos cosas crujientes, la mandíbula se relaja, motivo por el cual vale la pena revisar el orígen de aquello que nos está tensionando.


Si te refugias en lo blando: Las personas que son muy duras consigo mismas, suelen elegir alimentos blandos como el arroz, el pan, flan, etc. Esta búsqueda tiene que ver con el anhelo de querer ser amparados, consolados y amados.




Si te refugias en lo caliente: Quienes se refugian en alimentos o bebidas muy calientes, suelen venir de núcleos familiares muy fríos y naturalmente buscan la sensación opuesta.


Si te refugias en lo frío: Las personas que eligen alimentos fríos suelen venir de núcleos familiares sobreprotectores, que aunque los proveyeron de lo que necesitaban, pudo haber habido demasía, lo cual inhabilita y “asfixia” en el desarrollo normal de cualquier sujeto.


Fuente - Cosmopolitan



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