La noche en que Ecuador se despide de Messi
- radiok10
- hace 1 hora
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No es un partido más. Tampoco un amistoso de pretemporada como tantos otros que pasan sin dejar huella. Lo que ocurrirá este sábado en el Estadio Monumental de Guayaquil tiene aroma a despedida, a última postal, a ese momento que solo se valora del todo cuando ya no se repite. Ecuador, muy probablemente, verá por última vez a Lionel Messi en vivo, vestido de corto y siendo protagonista dentro de una cancha.
El capitán argentino, campeón del mundo y figura histórica del fútbol, llega con el Inter Miami para cerrar su gira sudamericana. Después de una derrota contundente ante Alianza Lima y de un triunfo agónico frente a Atlético Nacional, Guayaquil será el punto final de este recorrido.
Pero, más allá del resultado, lo que importa es el contexto: Messi tiene 37 años y el Mundial 2026, al que intentará llegar para defender la corona con Argentina, se perfila como su último gran baile. Todo lo que venga antes empieza a oler a adiós.
Por eso la expectativa desbordada. Por eso la ansiedad. Por eso la ciudad paralizada. Guayaquil espera a Messi con la conciencia íntima de que no habrá muchas más oportunidades. El Monumental, escenario que ya conoció con la selección argentina, lo verá por primera vez a nivel de clubes. Y lo hará frente a un Barcelona que comparte nombre con aquel Barcelona europeo donde Messi construyó su leyenda, donde dejó de ser promesa para convertirse en mito.
La escena es tan simbólica como reveladora: hinchas de todos los colores comprando la camiseta rosa del Inter Miami solo para tener a Messi en el pecho; barcelonistas fieles al amarillo, pero con el rostro y el número 10 del argentino estampados. No hay contradicción ahí. Hay reconocimiento. Hay historia. Hay gratitud hacia un futbolista que trascendió camisetas, rivalidades y fronteras.
El operativo que rodea su llegada —vuelo privado, aterrizaje en la Base Aérea, seguridad reforzada, hotel céntrico— confirma que no se trata de una visita cualquiera. Messi ya no es solo un jugador: es un evento. Y cada una de sus apariciones empieza a sentirse como una pieza de colección.
En lo deportivo, el partido encuentra a ambos equipos en plena preparación. El Inter Miami, ahora dirigido por Javier Mascherano, todavía busca ritmo antes del arranque oficial de la MLS y aún tendrá un amistoso más ante Independiente del Valle en Puerto Rico.
Barcelona, bajo el mando de César Farías, apunta a la fase previa de la Copa Libertadores y al inicio de la LigaPro, con refuerzos de peso como Darío Benedetto para ilusionar a su gente.
Pero nada de eso opaca lo esencial. Este sábado no se juega solo un amistoso. Se juega la memoria. Se juega la posibilidad de decir “yo estuve ahí”. De ver, quizá por última vez, al futbolista que cambió la forma de entender el juego, al que hizo normal lo extraordinario.
Cuando el árbitro Yerson Zambrano dé el pitazo inicial a las 19:00, el Monumental no solo recibirá a Messi. Tal vez lo despida. Y Ecuador, consciente de ello, lo hará de pie, con aplausos y con la certeza de haber sido testigo directo de la historia. (MS)
Fuente: www.ecuavisa.com

