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  • Patty Calle

La pirotecnia: la peor pesadilla de los perros en Fin de Año

Con las fiestas navideñas y fin de año llega uno de los momentos más temidos por los tutores de animales, especialmente de perros y gatos. Y es que petardos, voladores o fuegos artificiales generan un ruido que angustia a muchos animales… y a algunas personas.




A continuación, te explicamos por qué los animales sufren tanto con esta clase de ruidos, lo que puedes hacer en caso de que se produzcan espectáculos pirotécnicos cerca de tu casa, así como algunos consejos para evitar que tu amigo peludo pase una tormentosa Navidad por culpa de la faceta ruidosa de estas fiestas.


¿Por qué los animales sufren con la pirotecnia?




El miedo que deriva de la amenaza es una emoción primaria fundamental para la supervivencia de animales y humanos. Como indica el estudio Fobia al ruido en perros: neurofisiología, diagnóstico y tratamiento publicado en REDVET —Revista Electrónica de Veterinaria—, “el miedo pone en marcha una serie de mecanismos que permiten al animal responder y adaptarse al entorno aumentando así su probabilidad de sobrevivir”.


No obstante, el problema para animales y humanos llega cuando ese miedo se convierte en fobia: “el miedo se presenta de forma excesiva o exagerada, llegando incluso a limitar el comportamiento normal del animal”.


Y en el caso particular de perros o gatos está demostrado que los ruidos son uno de los principales causantes de fobias. Así, en una encuesta realizada en Nueva Zelanda sobre el miedo a la pirotecnia en perros y gatos, el 46% de los encuestados señalaron que sus animales presentaron miedo reconocible a los fuegos artificiales.


¿Y a qué se debe este miedo? Fundamentalmente se debe a su sensibilidad auditiva: en el caso de los perros, por ejemplo, tienen un alcance auditivo que va de 10.000 a 50.000 hercios frente a los 20.000 del ser humano. En este sentido, un perro podría escuchar a una distancia cuatro veces superior que un humano.


El problema, no obstante, tal y como indica el estudio citado previamente, es dirimir por qué unos animales muestran temor a los ruidos y otros no. Según los estudios de neuro-imagen practicados, en el cerebro de los individuos con problemas relacionados con la ansiedad, como las fobias específicas, las regiones implicadas en el circuito del miedo reaccionan de una manera anormal ante los estímulos aversivos.


Por otro lado, los etólogos señalan que los animales como perros o gatos no tienen capacidad para racionalizar la ansiedad de forma que sufren de forma más angustiosa el terror que produce su fobia. Es decir, nosotros como humanos, pese a nuestras fobias, sabemos que se trata de un terror irracional y exagerado, pero ellos no: los perros y los gatos que sufren con la pirotecnia realmente creen estar amenazados por los ruidos lo que puede tener consecuencias muy negativas para ellos.


¿Qué dice la normativa sobre la pirotecnia?




Es muy común que los tutores de animales traten por todos los medios de limitar el uso de la pirotecnia en su entorno, especialmente cuando se trata de pirotecnia no autorizada.


Como sabemos, además, los ruidos fuertes no solo afectan a determinados animales, sino también a personas con determinados trastornos o enfermedades, sin olvidar los peligros auditivos que suponen para todo tipo de individuos.


Pero no conviene olvidar, de cara a evitar actitudes incongruentes, que algunas personas con autismo también padecen miedos a ruidos procedentes de animales, como los ladridos de perros y/o a la propia presencia de animales.


De cualquier forma, existe una normativa a nivel nacional que es la Ley de protección de la seguridad ciudadana, además del Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería, que señala en torno al uso de pirotecnia lo siguiente:


Se considera como infracción muy grave, “la fabricación, reparación, almacenamiento, circulación, comercio, transporte, distribución, adquisición, certificación, enajenación o utilización de armas reglamentarias, explosivos catalogados, cartuchería o artículos pirotécnicos incumpliendo la normativa de aplicación, careciendo de la documentación o autorización requeridas o excediendo los límites autorizados”.


Así pues, si consideramos que se está incumpliendo la normativa, debemos ponernos en contacto con las autoridades y denunciar el caso. Sabemos que muchos tutores expresan sus quejas en redes sociales u otros foros, pero lo recomendable es, al fin y al cabo, denunciar siguiendo los cauces oficiales, aunque sea laborioso y a menudo frustrante.


Al margen de la ley, podemos optar por tratar de concienciar acerca de los peligros de la pirotecnia entre las personas de nuestro entorno. Pero, como sabemos, la concienciación puede ser interpretada de muchas formas, y no todas amistosas. Por lo tanto, antes de participar en discusiones estériles que no suelen acabar muy bien, denuncia si consideras que, legalmente, tienes razón.


Consejos para proteger a animales de la pirotecnia



Al margen de quejas y concienciación sobre el respeto de humanos y animales en el uso de la pirotecnia, debemos tratar de seguir unas pautas para cuidar a nuestros amigos peludos durante las fiestas.


  • Uso de correa. No los dejes sueltos en los días con probabilidad de uso de pirotecnia. Solo hay que comprobar el porcentaje de perros que se escaparon durante la navidad por el uso de pirotecnia: casi uno de cada cinco animales domésticos se pierde por primera vez después de asustarse por el sonido de fuegos artificiales, tormentas eléctricas u otros ruidos fuertes. En este sentido, se señala que los perros jóvenes de menos de 4 años y los machos tienen más probabilidades de escapar con ruidos fuertes, así que cuidado.

  • Reduce y camufla el ruido. Debes estar preparado para los momentos de mayor ruido, cerrando ventanas, bajando persianas, poniendo música tranquila, el sonido de la televisión o algún otro ruido al que el animal esté acostumbrado para que tenga más dificultad para escuchar los petardos o los fuegos artificiales.

  • Sobre nuestro comportamiento hacia el animal en caso de respuesta temerosa, existen experiencias contrapuestas. Así, la encuesta hecha en Nueva Zelanda señala el aumento significativo de la gravedad y la duración de la respuesta de miedo a lo largo del tiempo tanto en perros y gatos asociado con propietarios que los consolaban cuando mostraban dicha respuesta de miedo. No obstante, en otros casos, el cariño y la cercanía es lo que justamente precisa tu animal. Por lo tanto, deberás conocer los rasgos de comportamiento de tu animal y actuar en consecuencia. De cualquier forma, nunca lo dejes solo.

  • Consulta con el veterinario y/o con el etólogo. La misma encuesta muestra que solamente un 15% de los tutores buscó tratamiento profesional veterinario o conductista para los animales que registraron miedos a la pirotecnia. Si tienes dudas sobre cómo actuar, como siempre, acude a un profesional.

  • Socialización del animal. A nivel preventivo, y como sucede con cualquier fobia, podemos optar por exponerle de forma gradual al estímulo aversivo para que se acostumbre al mismo, siempre en dosis muy moderadas en un principio. En este sentido, podemos probar a hacerle escuchar ruidos grabados a muy bajo volumen de petardos o fuegos artificiales.

  • Tratamientos a largo plazo. Existen diversos tratamientos farmacológicos a largo plazo como las benzodiacepinas o los productos de feromonas que pueden tener efectos positivos en la fobia de los animales a los ruidos. Pero son tratamientos delicados que siempre requieren el consejo de un profesional veterinario.

  • No sufras por adelantado. La prevención es imprescindible ante animales que ya hayan mostrado temores, pero no sufras por adelantado ni te quedes solo con esos desgraciados casos que se convierten en virales a nivel mediático. Es como sufrir cada vez que tu hijo cruce la calle porque un niño haya sido atropellado. A tu animal no le gusta verte sufrir, así que ocúpate de sus miedos, pero trata de vivir las fiestas de la mejor forma posible, siempre en compañía de tu amigo peludo.



Fuente: Público

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