gtag('config', 'G-D12049P796'); El sastre ecuatoriano de Al Pacino y Di Caprio falleció por coronavirus
top of page

El sastre ecuatoriano de Al Pacino y Di Caprio falleció por coronavirus

  • Patty Calle
  • 29 abr 2020
  • 2 Min. de lectura

ā€œAsegĆŗrese de llamar al seƱor Lodsdail para que sepa que no puede trabajar y dónde estoyā€. Estas fueron las Ćŗltimas palabras de la Ćŗltima llamada de CĆ©sar Quirumbay a uno de sus hijos. Estaba hospitalizado y sucumbió el 20 de abril del 2020 en Nueva Jersey.

Era ecuatoriano y tenía 60 años. Y su historia en Nueva York mereció un espacio en las cartas al Editor en el diario New York Times, considerado el medio mÔs influyente del mundo. Fue escrito por el corredor de bienes raíces Mathew Miller y se publicó el 25 de abril.

Para Miller, Quirumbay es la muestra de lo que puede lograr un migrante y el sueño americano. Llegó en 1998. Y se instaló en New Jersey. A los pocos días, fue hasta la afamada sastrería del londinense Leonard Logsdail, en donde un traje puede costar USD 8 000.

Cuando Logsdail le preguntó cuĆ”l era su especialidad, esperaba, segĆŗn cuenta el obituario, una serie de talentos que se suelen decir en las entrevistas de trabajo. Pero la respuesta humilde de Quirumbay impresionó a Logsdail: ā€œSolo hago modificacionesā€.

No demoró en contratarlo.

ā€œHabĆ­a algo especial en CĆ©sarā€, le dijo Logsdail a Miller. ā€œEra artĆ­stico en su ADN. No se trata solo de unir cosas. Se trata de unir las cosas correctamente. Con un gran cantidad de sastres, a veces hay una sensación de ā€˜eso no servirÔ’, lo cual es una actitud terrible, porque no servirĆ”. Nunca tuve que hablar de Ć©l sobre su trabajoā€, aƱadió su jefe.

El mismo Miller dice que en la ropa a medida de alta gama, un sastre puede demorar 30 horas en hacer una chaqueta. ā€œPara que una solapa ruede perfectamente, se requieren no menos de 300 puntadas a manosā€. Y eso hacĆ­a el ecuatoriano.

ā€œPuso los toques finales a los trajes de Al Pacino, Leonardo DiCaprio, David Koch, Larry Kudlow e innumerables directores gerentes, mĆ©dicos y dandies. Fueron las manos del Sr. Quirumbay las Ćŗltimas en tocar cada prenda que dejó Logsdailā€, escribe ademĆ”s Miller.

Hizo amistad en el taller con un coreano, Ki Soo Jeong, con que el que forjaron la dupla y se mataban de la risa nadie sabe cómo. Quirumbay no sabía coreano; Ki no sabía español, y los dos no dominaban el inglés demasiado bien. Eran bromas inteligibles para cualquier extraño.

Con el paso del tiempo, con su esposa Irma, mandó a traer a sus dos hijos. Luego tuvieron tres mÔs. Tenían una casa propia en New Jersey. Se naturalizaron estadounidenses. Los hijos fueron a las universidades. Pero el covid-19 segó su vida. Y su partida mereció este "obituario para un extraordinario hombre ordinario", como titula la carta al editor.

Fuente: El Comercio

Síguenos en nuestras redes

  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
  • TikTok
bottom of page